Muchas veces se confunde lujo con ostentación o lujo con precio elevado. De hecho, en estos días hemos visto un informe en televisión donde se trataba el tema del lujo, y la pregunta que surgía permanentemente era: cual es el precio de determinado producto. Obviamente que los productos de lujo son caros, pero que sea caro no quiere decir siempre que sea lujoso.
El servicio que requiere un cliente de este tipo de productos, necesariamente tiene que estar al nivel. Desde la apariencia de quien atiende hasta el nivel de conocimientos sobre el producto, tienen que ser simplemente excelentes.
Hay un ejemplo interesante de cómo algunas marcas cuidan a sus clientes. Cuando compran un producto en una de sus tiendas, pero viven en otra ciudad, sin cargo alguno se les envía lo que han comprado a su dirección habitual.
No tienen que estar pensando como llevar lo que han comprado, ni el deterioro posible en el traslado. A tenerlo en cuenta cuando compramos en una tienda de alta gama.
Imagen: idalia.com













