
En diciembre del año pasado abrió sus puertas en Barcelona esta joyería tan interesante. Thomas Sabo comenzó a trabajar en un estilo muy personal y marcado, a mediados de los 80, en Baviera. Lentamente se fue imponiendo su marca, y en los 90 abrió las primeras tiendas con su nombre. Hoy día ha conseguido internacionalizar la marca, al punto que está presente en varios países, de un modo muy exitoso.
Una característica propia de Thomas Sabo es la joyería en plata, ya que a ello se dedican de un modo muy especializado. Y los resultados se notan con claridad. Manejar fundamentalmente un metal, pero haciéndolo de un modo muy preciso alcanzando resultados más que agradables.
Cada año dos colecciones se lanzan al mercado. La idea es hacer joyas para uso tanto de mujeres como hombres, aunque es bastante obvio el predominio de la línea femenina.
Algo que merece un comentario aparte es el acierto en su apuesta a las pulseras con charms. Se puede optar entre más de 400 colgantes que se pueden ir colocando en pulseras y collares. De este modo se personalizan las joyas, marcando momentos especiales de la vida o simplemente siguiendo consideraciones estéticas. Los colores son tan variados que se obtienen piezas mas que especiales.
Otro punto que es importante que se sepa, es que Thomas Sabo tiene una fundación, a través de la cual se brinda ayuda a quienes más lo necesitan. Un logo de la fundación identifica, por ejemplo, algunas joyas de las que se dona parcial o totalmente el valor.
Los precios no son bajos, pero la calidad es alta.
Imagen: thomassabo.com













