
Son muchas las joyas que tienen historias de maldiciones que han traído la desgracia a sus propietarios. De todas esas historias, la del diamante Hope, una hermosísima pieza de 44 quilates e intenso color azul, es la más atractiva, pues abarca siglos y varios continentes.
Cuenta la historia que este diamante fue traído de la India, en el siglo XVII, por un joyero ruso de nombre Tavernier. Originalmente la piedra era de mas de 100 quilates, y luego de trabajada quedó esta hermosa pieza de 44 quilates. Cuando Luis XIV conoció el diamante, lo compró inmediatamente y con todo entusiasmo le dio un título nobiliario al joyero. Muy poco después, éste último murió de una forma espantosa: lo comieron las ratas.
Toda clase de infortunios ocurrieron en Francia a partir de entonces. Por ese motivo, el Rey, pensando en el diamante, mandó guardarlo en una bóveda. A pesar de ello, poco después también muere el Rey. La leyenda comenzaba y con mucha intensidad.
Mucho después, la esposa de otro Rey de Francia, burlándose de la leyenda, decidió usar el diamante. Era la esposa de Luis XVI, Maria Antonieta. Pocos desconocen su fin: tanto ella como el Rey murieron decapitados.
En esos tiempos de confusión la especial joya pasó por varias manos. Un holandés que murió a los pocos meses de tenerla, se la dejó a su hijo. Éste la vende y se suicida.
El nuevo propietario lo vende al Rey Jorge IV de Inglaterra. Atraído por su belleza, la luce en su corona. Poco tiempo después se vuelve loco, muriendo algunos años más tarde.
He aquí apenas la primera parte de la historia que sacude y despierta nuestra curiosidad…; te invito a estar atento a su continuación…
Imagen: es.wikipedia.org













