
Joaquín Berao es uno de los representantes más importantes de la joyería de alta gama en España. Y méritos para serlo, le sobran. Por muchos motivos sus creaciones siempre han captado mi atención, así como la de su muy numerosa clientela dentro y fuera de España. Claro que no se destaca solamente como joyero, sino que también lo hace en un arte tan hermanado con la joyería como lo es la escultura. Sus obras también se exhiben en sus locales, con un especial destaque.
Uno de los aspectos que más me llama la atención de sus colecciones, es la valentía en correr riesgos. Cuando se trabaja con materiales tan exquisitos como lo hace él (diamantes, oro en todas sus posibilidades, etc.) lo más simple es optar por un prolijo manejo de los mismos y el resultado será casi siempre bueno. Porque es un hecho que se lucen por sí mismos. Basta con un manejo profesional impecable, y se tiene un resultado seguro.
No es la opción que hace Joaquín Berao. Arriesga y mucho en el diseño. Innova y marca tendencia con mucha seguridad. Y los resultados son los mejores, obviamente. En su última colección, Deseo, podemos comprobar todo lo dicho anteriormente.
Los anillos de diamantes con perla son perfectos. La combinación que hemos visto en algunos collares de diamantes negros con oro blanco es el contraste perfecto con un resultado sumamente impactante.
En España Joaquín Berao tiene tiendas en Madrid, Valencia y Barcelona. Su alto nivel lo ha llevado hace ya un tiempo a salir de fronteras. Hay una tienda en Milán, y dos en Japón ( Tokio y Kobe), por cierto, ambos mercados muy competitivos.
Imagen: joaquinberao.com













