
Los Montes de Piedad han tenido un aumento importantísimo en el número de préstamos en este año en toda España. Son un recurso que ofrecen las Cajas españolas que sacan de un apuro cuando se necesita dinero rápidamente. Como la concesión de préstamos se encuentra muy limitada, cada día más gente acude a esta solución, y las joyas son el recurso más simple para hacerlo.
La tradición de los Montes de Piedad tiene más de tres siglos. Pensados originalmente para salvar a las personas necesitadas de los codiciosos usureros, el éxito de este recurso fue inmediato. Según las épocas el trabajo ha ido variando. En los últimos años en nuestro país, los extranjeros habían sido los responsables de un aumento en el número de transacciones. Sin embargo la crisis ha hecho que sean los españoles quienes acudan con más frecuencia día a día.
El mecanismo de funcionamiento es muy simple. La persona acude con la joya sobre la cual desea pedir el préstamo y la identificación correspondiente. Se hace una tasación, y si la persona está de acuerdo, se concreta el negocio. Los intereses son variables de acuerdo al valor de la pieza, pero no superan el 8 % anual, siendo generalmente inferior a esta cifra. Se cobra un pequeño porcentaje por la tasación, y otro por la guarda o almacenamiento de la joya.
Transcurrido el plazo la persona devuelve capital e intereses y recupera el bien. De no hacerlo se espera un tiempo prudencial. Luego de ese tiempo se subasta. Si el valor obtenido es superior al préstamo, esa cantidad extra va para el propietario. Si no alcanzara el valor, la deuda igualmente queda saldada.
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