
Sin duda alguna no hay rama del mercado que no se vea afectada por la actual crisis, y la joyería no es la excepción. Más aún tratándose de una compra que no es imprescindible, como lo puede ser alimentación o vestimenta, la baja en las ventas es notoria. Sin embargo no lo es de un modo parejo. No todos los rubros ofrecidos en joyería han descendido las ventas, lo que es a primera vista llamativo.
Donde no se puede negar una baja, es en los productos que tienen precios bajos a moderados. Esa franja de clientes es la que más ha mostrado cierto miedo en gastar, o simplemente ya no puede hacerlo. En muchos casos los productos con esos precios tienen como finalidad simplemente adornar o complementar una imagen, y en este momento ya no se invierte tanto en esos aspectos.
Sin embargo, y aunque parezca llamativo, las piezas de más alto precio no han bajado el número de ventas. Y en muchos casos estamos hablando de precios de verdad altos. Esto se puede explicar por dos motivos. O esa franja de mercado aún no ha sido tocada por la crisis, algo relativamente probable, o esas compras tienen un motivo diferente. Tal vez en esa franja es donde más clara es la compra como inversión y no tanto como adorno o complemento.
Con un mercado donde la incertidumbre es la palabra, se recurre a lo clásico y seguro: joyas. Muchos afirman, que ese tipo de ventas es la que realmente sostiene en la actualidad el negocio de muchos joyeros.
Imagen: flickr.com













